ARTES VISUALES, ARQUITECTURA, LITERATURA, PENSAMIENTOS

ON ARCHITECTURE, VISUAL ARTS, LITERATURE AND MORE...

Trabajo multidisciplinar para construcción de obra y discurso.
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lunes, 17 de febrero de 2014

LA ARQUITECTURA ES UN PARÁSITO CELESTIAL


Hoy más que nunca me queda la duda de qué es un arquitecto al final de cuentas.
Qué entiendo yo de la arquitectura, es al final una mera suposición.
En un reciente viaje me preguntaba cuál es el propósito del arquitecto si al final siempre va a ser el cliente el que finalmente decide cómo es la forma de vivir la arquitectura. Siendo que es él, el que finalmente usa lo que tanto adoramos y llamamos arquitectura.

Y ante esta interrogante me gustaría plantear la siguiente reflexión.

La arquitectura debería ser entendida como un don mágico, como un algo que no se puede descifrar. Yo creo firmemente que la arquitectura es más arte que cualquier otra cosa. Más vale el valor griego de de los objetos. La Belleza por así decirlo debería ser lo más importante en una obra que al final de cuentas debería valer por sí misma.
Arquitectura que debería revolcar los más puros y sombríos pensamientos del hombre. No me interesa hacer arquitectura que se basa en parámetros meramente realistas. Soñar con una arquitectura del más allá tal vez debería ponerse en práctica para que nos dejemos de burdas obras que no pasarán la prueba del tiempo.
Dejarnos de cojudeces (perdonándome el término).

Saber que al final el arquitecto está dejando su alma en la obra, es tal vez por eso que siempre terminamos embutidos en un trabajo que devora vidas y devora hasta las entrañas más recónditas de nuestro ser.
Sí, LA ARQUITECTURA ES TAMBIÉN UN PARÁSITO DE LA VIDA, de nuestra vida que se extingue cada día.

Dejamos en el paraíso terrenal los más profundo de nuestro ser, de nuestro propio genio creador, ese que se carcome hasta intentar encontrar la perfección.

ES ARTE. Es arte, y qué mierda!! (nuevamente me disculpo por posibles ofensas)

Nada más bello que descifrar que nosotros no somos más que un economista o un maestro de escuela rural. Somos simplemente arquitectos, que en el mejor de los casos van a dejar una huella en la sociedad.

Lo gratificante sin embargo es saber que se hace belleza y se trabaja estética, para un mejor pensar y reflexionar.

 La arquitectura es nuestro espíritu hecho materia. Es una acción que se regala al mundo. Y eso sí es gratificante, saber que si se hace a conciencia, la arquitectura no es sólo una experiencia material: ES UNA EXPERIENCIA SOBRE TODO ESPIRITUAL.

Es una acción que nos acerca a lo divino y ese bálsamo que es CREAR.
¡CREAR!

Creo que la arquitectura (y por ende todas las artes) pueden llevarnos a escalas más allá del entendimiento racional del mundo. Que el pensamiento conceptual es más abstracto que racional.
Quiero creer que un arquitecto no es sólo creador de materia espiritual. Quiero creer que el arquitecto es parte de esa materia que ha creado, que eso que nos liga a nuestros proyectos es una inmaterialidad. Si pensamos que al pasar la obra del interior al mundo material, se crean nexos entre la obra construida y el arquitecto. Nexos que nunca mueren. Es por eso que nos duele tanto cuando nos modifican la obra. Es como ver a un hijo ser mutilado.

Entonces la arquitectura es UN SANTO PARÁSITO. Uno que JODE HASTA NUESTRA MUERTE, COMO UNA ESPINA EN LA NUCA. PERO QUE LINDO RESULTA, QUE BELLO PUEDE SER DEJAR QUE ESE PARÁSITO LLAMADO ARQUITECTURA NOS CONSUMA… INEVITABLEMENTE, COMO UNA CONDENA CELESTIAL.


santiago contreras soux         28 de agosto del 2008

Extractos de un cuento – EJERCICIOS textuales PARA MI CASA

Texto iniciativo para un proyecto arquitectónico en la carrera de Arquitectura. Taller 7 dictado por Daniel Contreras Del Solar. La tarea: Diseñar tu casa. 

“Es por eso que la casa tiene una forma tan extraña. Ésta se acomoda íntegramente a las formas caprichosas del árbol. Si el árbol decidía girar uno de sus brazos a la izquierda, entonces los Mendieta se encargaban de mover los cuartos en ese sentido. Por eso es que durante muchos años, los cuartos de la casa eran móviles. Las rieles que dejaban que se desplacen de un rincón a otro ya están algo gastadas, pero todavía con ayuda de un motor que hace poco he comprado, los cuartos han vuelto a moverse. Eso ha provocado que en algunas ocasiones me encuentre perdido en espacios que nunca antes había visto.”
“Encontré entre otras cosas, uno de los primeros planos de la casa, con todas sus infinitas posibilidades de movimiento. Desde entonces ya no me pierdo; más bien, he iniciado una gran búsqueda de tesoros perdidos por toda la casa.”

“Este relato es todo lo que me queda y la casa y mis memorias, o más bien la memorias de esta casa, que no sabe escribir, que no puede, que no tiene manos. Yo lo hago por ella, igual que la hija de Mendieta, igual que Matilde. Rendirle culto, quererla. Todos de alguna manera lo hemos hecho.”

“El viento, que cuando sopla contra mis paredes crea la música más hermosa. Llena de vida todo el recinto.”

“He decidido disfrutar todos los rincones que me ofrece esta casa, sorprenderme todos los días con las cosas pequeñas que tiene ocultas y que nadie ha visto. Y lo más importante, dejar testimonio de su magia y de su encanto. Todas sus rarezas, todas sus cualidades.”

“…luego encontró la casa. Que se tragó su tristeza”.

La casa no tiene por qué responder a criterios convencionales. Antes que una vivienda, estoy creando un santuario para mí y mi arte. Y por arte entendemos todo lo que se refiere a mi trabajo creativo. Estoy hablando de un espacio para desarrollarme y descubrirme.
Quiero lograr hacer una arquitectura que transgreda significados, que se burle de la realidad. Una arquitectura de ficción, burlesca, burda. Una que ridiculice las los significados del objeto.
El objeto logrado será arte, será escultura, bañarse en el cáliz de mi sangre. Las grandes copas serán además de piscinas, serán formas de quitarme el peso de encima, serán recipientes de purificación.
Estoy buscando re interpretar el significado de casa.  ¿Qué es casa? ¿Qué es ese lugar en el que nos refugiamos? Quiero generar una casa que provenga de los sueños, que se guíe por los reflejos de mi mundo interior. Una arquitectura completamente surrealista.
Mi casa será mi pintura, Una casa donde mi pintura y mi obra sean mi santuario. Dónde sueño y realidad conforman un solo lugar, un lugar diferente. Un “propio lugar”.

Quiero generar nuevos significados alterados a la realidad. Camas salidas del mundo de los gigantes, copas que son piscinas, un campo enorme de hortensias que me recuerden la imagen de un lugar distante. Pensar que puedo meter luz al la profundidad de las sombras. Un taller de pintura que se convierta en las noches en un ser estrafalario para acoger al Otro, ese que no entiende desde afuera, pero que por fin entra en contacto conmigo en el interior. Un taller de pintura que sigue acogiendo a la locura y el desenfreno. Una casa que tenga una chincana que me deje transformarme, entrar como uno y salir como otro, por la puerta trasera. Que tenga un ingreso misterioso, que te haga dudar de tu condición. Y tendrá un gran telescopio para mirar el Illimani. Nada más lindo que poder verlo, entonces mi casa lo verá, lo que se pueda ver de él. Una casa que en su cubierta tendrá más casitas, que serán la luz que penetra en las penumbras. Tendrá casas que ya no son casas. Casas que han adquirido otra función y otro contexto.  Quiero una capilla sixtina en el interior de mi casa, pintada íntegramente por mí. Viaje al centro de mis sueños, mi casa será soñar despierto. Una casa en la que al dormir encuentre significados propios. Míos. Mi casa será un universo íntimo. Una caja fibrosa de contenidos personales.

Además mi casa será ese santuario que sana y cura. Porque es justamente eso lo que tiene que ofrecer. Entiendo que la arquitectura es el espíritu hecho espacio. Y mi casa será mi universo íntimo, mi propia visión. ¡Una casa que reforme mi cotidianidad! Una casa que quiera cobrar vida propia, que se desprenda del suelo con la intención de desprenderse de las ataduras de la realidad. La casa que parezca un cuento, que cuente, la historia de mi vida. Una casa que sea fuente de energía positiva. Casa para vivir bien. Casa para crear realidades. Una casa íntima. Una casa para mí y mi mundo.

arquitectura se trata, para mí, ante todo de una necesidad de encontrarse consigo mismo en el "ser" que es el proyecto. la obra debería respirar y latir como una persona más, ya que hacer arquitectura es sentir con el alma. es espiritual por sobre todas las cosas.
Este proyecto es la realización de una idea sensible.
Es arquitectura con el espíritu, intuitiva, libre, subconsciente, surrealista. Es arquitectura que sueña con poder despertar y decir "tengo espíritu, tengo un significado y una repercusión en el hombre".

Santiago Contreras Soux, Abril 2008


PUENTE o cómo habitar después de soñar

Análisis: Nuevo estilo arquitectónico en la ciudad de El Alto


Arquitecto Santiago Contreras Soux.

1.     ¿Qué opina sobre la arquitectura emergente en la ciudad de El Alto?

2.     Según el arquitecto Carlos Villagómez, tras el primer impacto de esta nueva arquitectura, las reacciones podrían agruparse en dos posiciones opuestas. Por un lado, los que menosprecian esta manera de construir y en definitiva no la consideran arquitectura. La otra posición sostiene que es la expresión más genuina de la ciudad tanto paceña como alteña. Porque contiene mucha simbología que identifica a la nueva clase emergente, compuesta básicamente por transportistas y comerciantes. ¿Con qué posición se identifica y por qué?

3.     Como arquitecto, ¿Estaría dispuesto a construir este tipo de edificaciones?






PUENTE  o cómo habitar después de soñar

1.      Una respuesta a mí. Santiago Contreras se responde, a través de las inquietudes de su amiga, a sí mismo sobre las mismas dudas que abarcan su mente. En este caso se trata de hablar sobre arquitectura.
Hablar de arquitectura es hablar de sus ocupantes, de la gente que puebla sus espacios; que en definitiva les da el carácter y forma finales; es hablar de fuerzas que van más allá del arquitecto y su genio malévolo creador (muchas veces tan precoz e inmaduro). Muchas veces vence el uso de la gente y pierde ese destello de iluminación que tramó en cierta instancia el cómo y qué debería decir cierto espacio, material, elemento geométrico, etc.
Hablar de arquitectura es hablar de sociedad, de agentes económicos, de políticas gubernamentales y, por qué no, de sistemas ecológicos.
Hablar de arquitectura es, sin embargo, también hablar de los sueños. No puedo negar, que más allá de todo lo real,  existe un deleite especial a la hora de diseñar, ese brillo en los ojos cuando estás trazando y la frustración que muchas veces deviene de no poder compartir ese “sueño” con el cliente; que ese sueño no se entienda, que no lo compartan con uno es uno de los castigos más feos que puedes recibir.

Por eso cuando me preguntan: “¿Qué opina sobre la arquitectura emergente en la ciudad de El Alto?”[1] , antes debo preguntarme: ¿A qué se refiere con “la arquitectura emergente”?
Tal vez hay dos tipos de arquitecturas emergentes en El Alto (Ignoro la existencia de arquitectura contemporánea en El Alto, que,  en términos muy estrictos, podría aparecer en una revista internacional de arquitectura). Por un lado, aquellas que carecen de recursos y terminan generando espacios casi rurales, de características básicas, sin revoque; ese tipo de conjuntos que aparecen tal como llegaron al mundo, “pelados” en el frio altiplánico. Casas básicas, apenas construcciones, de esas que cuando eres niño te sensibilizan y te llenan de compasión cuando al pasar por una carretera las ves; y es que en El Alto la gente construye como puede, cuando puede y así aprende a sobrevivir, a mejorar, a crecer y eventualmente a cambiar de vivienda.
Ahí es que aparece esa otra arquitectura tan polémica, tan atractiva, tan innombrable, tan “políticamente arquitectónica”, tan desprolija, tan extraña, tan rococó, tan barroca, tan nuestra, tan alteña, tan paceña, tan aymara, tan del frio … TAN. Ese es, el “por otro lado”, la otra cara de la moneda, es la demostración de las escalera desplegada; que uno puede atravesar El Alto (yendo de las periferias hacia la Ceja) y logrará admirar la capacidad de una ciudad para superarse (en su muy privado y propio estilo, con esos gustos American Dream of Kollasuyo, Barbie Mamani Superstar de pollera convertible, de biquini dorado).
La arquitectura que ha surgido, ésa que es llena de revoques coloridos, ésa que se forra con vidrios espejados dorados, morados, verde, azules, motivos geométricos -Post-tiwanakotas-postmodernos-high tech-post coloniales-; ésa que se jacta del dinero acumulado, ésa que adopta una postura sumamente novedosa a la hora de reinterpretar la vivienda, ésa que posicionando una casa en el tope de un edificio está construyendo un faro simbólico para el resto, un faro que no es otra cosa que la superación de la clase trabajadora (comerciantes, transportistas, etc.)
En definitiva el resultado es nomás, una manifestación cultural y social de estatus y poder económico. GREAT POWER. Y así es cómo se dan las cosas, la gente entiende que ese tipo de volúmenes son la manifestación más grande del esplendor estético, “siglo XXI rumbo al mar, con la promesa del Evo”. Y lo que generan (tal vez no sean obras maestras que desafían a la élite de la crítica arquitectónica) pero que sí logran deslumbrar a sinnúmero de personas amantes de la antropología y de los fenómenos culturales y estéticos. Estamos hablando de un gusto que trasciende sus propios límites, que se nutre en el internet, en lo global, en los canales de cable, en las mansiones del sueño americano, las casonas de Miami y Los Ángeles, en la Iglesia de San Francisco, en Tiwanaku, en el Postmodernismo de los años setenta, en YouTube, en las casas de hacienda del oriente, en los tejidos originarios (tan llenos de patrones geométricos); pero más que nada se nutre de una manera de ser, de una manera de ganar dinero, de una manera de aprovechar al máximo lo que se tiene (AME[2] del 500%; es decir cinco pisos ocupando todo el terreno).
Lo logrado es una nueva tipología que tiene definitivamente una bizarra concepción estética que la hace única, invaluable desde un punto de vista cultural.
Es nomás una de las expresiones locales más intensas y ricas que hay en este momento en el territorio nacional, la demostración real y tangible del cambio de los tiempos, de la subida al poder de Evo Morales, del despertar del gigante (los comerciantes y transportistas), de que Bolivia nunca más va a ser lo que era, de que la ciudad es un organismo dinámico.

2.      Acá dudo de nuevo.
No me cabe duda de que es un fenómeno altamente rico, que es una manifestación cultural pura; que en el futuro se va a discutir más sobre esta manera de hacer arquitectura que sobre la obra de cualquier arquitecto de renombre que se pueda estar desarrollando hoy en la ciudad de La Paz. La arquitectura de autor es hoy algo que pocos pueden darse el lujo de concebir, de encargar y de vivir en. Hasta ahí parece clara la posición.  Pero la contradicción está justamente en eso: he trabajado todo esto hasta ahora, pensando en la arquitectura como parte de los fenómenos culturales.
Sin embargo. También creo (y asumo que es mi deber creer en ello) que la arquitectura es también un fenómeno en sí misma, una forma artística y creativa. Por lo tanto se constituye en un ente subjetivo, arraigado en los sueños, en la imaginación y nunca debería dejar de ser así. Y ahí respondo a mi duda:
Sí, creo que es una arquitectura completamente válida, que se identifica con los sueños de sus creadores, sólo que sus sueños no son los míos. Y eso me enseña a entender, a comprender a ese otro que tan difícil me es comprender. También me enseña a reconocer mi medio, mi lugar, mi país, el sitio que me identifica.
Y creo que ese mismo suceso se da en las otras personas, aquellas que habitan esos edificios, que así, ocupando esos espacios, se sienten parte de algo, han encontrado un camino, una especie de finalidad. Ya no es necesario mirar las casas de la zona sur para buscar un ejemplo a seguir, un modelo, una imagen con la cuál identificarse; estas construcciones son justamente eso: El reflejo de su identidad. Así como hay un voto mayoritario por el MAS, hay ahora una imagen que sirve de paradigma del cambio y es ésa arquitectura, que ahora se hace oficial, se hace reconocible; RECONOCIDA (a pesar que existe hace mucho tiempo atrás, mucho antes del Evo, de Octubre del 2003). Y si  ése es el efecto que una serie de posturas arquitectónicas pueden generar en la sociedad, entonces bienvenidas sean: proliferen y reprodúzcanse, todos ganamos (desde un punto de vista socio-cultural) … Aún así, ése no es mi sueño. “That there, that’s not me…And I’m not here…This isn’t happening” [3]… A la pregunta tres.

Vuelvo a soñar. El otro día me encontré soñando (dibujando) arquitecturas que son para mí, para mi propio regocijo, para ese mundo interior, que tanto placer me causa llenar de ideas. Y ahí caigo en cuenta: yo no podría hacer ese tipo de arquitectura (no porque no la respete o entienda) Mi soñar me ha llevado a otras parte, a otros continentes, a otras realidades, y es ahí que encuentro ese brillo, el regocijo que se da cuando una idea se genera, ese flujo de energía que se capitaliza en un línea. La arquitectura para mí sigue siendo parte del mundo inmaterial, va más allá de la expresión cultural de una ciudad entera. La arquitectura podría ser un puente para cruzar, entre el uno y el otro; entre el sueño  y el presente; entre uno mismo y su creación; entre habitar y el desvanecerse hacia el vacío.





[1] Pregunta inicial del cuestionario. Formulada por Flavia De La Rocha.
[2] AME= Área Máxima a Cubrir de una construcción.
[3] Extractos de “How To Dissapear Completely” de Radiohead